De la misma manera que al diferenciar la trata de la prostitución se crea la ilusión de que puede existir una prostitución ‘mala’ y una prostitución ‘buena’; ¿podría ser que ‘agresión sexual’ haya creado la ilusión de que solamente si se ha utilizado la fuerza para acceder sexualmente al cuerpo de una mujer, estemos hablando de violación? Dice Germaine Greer que “el sexo no consentido es algo banal y absolutamente común” y que solo podríamos llegar a entender su incidencia si lo enmarcamos “en la psicopatología de la vida cotidiana”.

Ni podemos ni vamos a tolerar que las amenazas nos silencien. La lucha abolicionista es más necesaria que nunca, la violencia sexual se normaliza poco a poco mediante las manipulaciones que pretenden presentar la forma más extrema de esta violencia como “una estrategia de supervivencia” (sic) para las mujeres. Habrá quien no comprenda lo que está ocurriendo, aunque las imágenes de la violencia hablan por sí solas, pero esto es la culminación de un proceso que ha ido desde la censura y la estigmatización hasta la violencia física que mencionamos.

Las feministas de Madrid denuncian en el Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Mujeres y Niñas que en los prostíbulos miles de mujeres prostituidas son violadas por los hombres que consumen prostitución. Los prostituidores pagan para ejercer violencia sexual contra las mujeres y es precisamente esta realidad la que posibilita la existencia de la trata con fines de explotación sexual. Sin prostitución no hay trata, el único camino hacia la liberación de todas las mujeres es el abolicionismo.

Gail Dines (en su ponencia dentro del Congreso de la II Marcha Abolicionista organizado por Mujeres por la Abolición) desarrolló cómo nuestra cultura de la imagen estaba pornificada, poniendo de ejemplo la publicidad de Victoria’s Secret (aunque serviría cualquier marca de la industria de la moda o de la belleza). Señaló que, en sus anuncios, dirigidos a sus compradoras, las imágenes empleadas estaban, sin embargo, pensadas para la mirada masculina, y prueba de ello era que siempre aparecía lo que llamó ‘la mirada del fóllame’.

La situación de las mujeres explotadas reproductivamente en países como Ucrania o la India, donde hay auténticas granjas de mujeres en condiciones inhumanas, puede hacernos obviar que Estados Unidos ya ha normalizado plenamente esta explotación, y puesto que la sociedad estadounidense es un imperio cultural y ejerce un yugo muy potente sobre otros países no podemos perder de vista su papel en esto.

Cada semana, este encuentro virtual (completamente gratuito y al que se puede inscribir y puede asistir cualquier firmante de la declaración ) se centra en un aspecto concreto; el webinar al que fuimos invitadas como Asamblea Abolicionista de Madrid giró alrededor de cuatro cuestiones importantísimas y de mucha actualidad para las feministas en la lucha por proteger los derechos de las mujeres. En los videos que acompañan este texto podéis ver la intervención (en inglés) de todas las ponentes y nuestra compañera Jimena Olmo en representación de la Asamblea Abolicionista de Madrid.

Con la redefinición de mujer y de feminismo, tenemos al enemigo en casa: nos definen y marcan nuestra agenda. Ahora sucede que el primer libro que coge una chica que quiere iniciarse en el feminismo puede ser una exaltación de la violencia sexual contra la mujer; una mujer puede ser criticada, agredida y expulsada de círculos “feministas” por hablar de sus funciones corporales o ser lesbiana; cualquier mujer que accede a estudios universitarios sobre feminismo e intenta ampliar el marco teórico feminista es descalificada por TERF cisburguesa privilegiada

Las mujeres de la Asamblea Abolicionista de Madrid enviamos el martes 23 de junio de 2020 la siguiente tribuna a el diario El País con el apoyo de las más de mil mujeres (y hombres) que firmaron nuestro comunicado de protesta por la publicación de un artículo en el que se afirmaba que no solo las mujeres menstruaban, lo que supone la negación de la existencia de las mujeres y las violencias que sufren de forma estructural como clase sexual. El periódico no ha publicado ni ha respondido a nuestra denuncia, que es la de todas, por eso la traemos a nuestra web y damos las gracias a las más de 1.200 personas y grupos que se han posicionado del lado de los derechos de las mujeres. No permitiremos que nos borren ni nos deshumanicen. La lucha sigue.

Las mujeres de la Asamblea Abolicionista de Madrid denunciamos la negación de la violencia estructural contra las mujeres que constituye el artículo “Ni todas las mujeres menstrúan ni todas las personas que menstrúan son mujeres” publicado en el diario El País el pasado 20 de junio. Desde hace tiempo, asistimos al intento de institucionalizar la neolengua machista que promueven las teorías queer, con la que se deshumaniza a las mujeres en términos como “cuerpos menstruantes” o “personas gestantes”. Estas expresiones, cosifican a las mujeres en nuestras funciones reproductivas y borran las experiencias y las violencias que sufrimos derivadas de nuestra realidad biológica.

Tras la publicación del artículo de Lidia Falcón en Actuall, plataforma de comunicación de grupos políticos de la extrema derecha española, las mujeres de la Asamblea Abolicionista de Madrid manifestamos nuestro rechazo a que el feminismo se vincule de ninguna forma con este tipo de argumentarios. La lucha por los derechos de las mujeres no comparte ni compartirá ningún postulado con quiénes niegan la existencia de una violencia machista estructural y defienden una definición esencialista y reaccionaria de las mujeres que constituye una grave amenaza para nuestras libertades.